Corrupción y colusión: las sombras que persisten en el Ejército de Guatemala
- parloteo1
- Jul 7, 2025
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A pesar del cambio de gobierno, los vicios del pasado continúan vigentes en las entrañas del Ministerio de la Defensa Nacional. Una red de oficiales vinculados al expresidente Alejandro Giammattei y beneficiados por el actual ministro de la Defensa, Henry David Sáenz Ramos, sigue operando en puestos estratégicos dentro del Ejército guatemalteco. Lejos de impulsar una depuración institucional, las altas esferas castrenses mantienen prácticas opacas, relaciones personales y negocios comunes que debilitan el papel de la institución armada en la seguridad nacional.
Según fuentes cercanas a la institución, los siguientes oficiales enfrentan señalamientos por corrupción, enriquecimiento ilícito y vínculos con estructuras paralelas de poder:
Capitán de Navío Carlos Mota Ramírez: Encargado de las finanzas del Ministerio de Gobernación y de Defensa durante el gobierno de Giammattei. Su rol fue clave en el manejo de recursos sin transparencia.
Coronel Julio Roberto Ortiz Estrada: Actual comandante del Comando Aéreo Central Aurora. Durante el gobierno anterior fungió como subdirector de Finanzas del Ministerio de la Defensa.
Coronel de Transmisiones Ángel Darío Fernández Dubón: Amigo cercano y socio comercial del ministro Henry Sáenz. Su cercanía va más allá de lo institucional, con intereses cruzados que despiertan serias dudas éticas.
General de Brigada Erwin Rolando Gómez Barrera: Actual viceministro de la Defensa Nacional. Cercano al ministro Sáenz, ambos asisten a la misma iglesia donde Gómez actúa como pastor. Su retiro está previsto para dentro de seis meses.
Vicealmirante Edy Santiago Chinchilla Archila: viceministro de Marina, fue ascendido durante la administración de Giammattei. Ocupa su cargo desde entonces y también está próximo a pasar a situación de disponibilidad.
Coronel de Infantería DEM Israel Barrera Rosales: comandante de la Segunda Brigada de Infantería con sede en Zacapa. Compadre y socio del ministro Sáenz Ramos, anteriormente se desempeñó en inteligencia militar durante el gobierno de Alejandro Giammattei.
General de Brigada José Enrique Ruiz Morales: comandante actual de la Fuerza Aérea Guatemalteca, fue comandante de la guardia presidencial de Giammattei. También se encuentra a seis meses de su retiro.
General de Brigada Marvin Orlando Laj Caal: Subjefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional. Su esposa coordinó las bases del partido político Semilla en Alta y Baja Verapaz, lo que agrega un tinte político a su permanencia institucional.
Un Ejército al servicio de intereses particulares
Estos nombramientos, conexiones familiares y alianzas políticas reflejan una preocupante continuidad de las prácticas clientelares que marcaron el gobierno de Alejandro Giammattei. La cercanía entre los altos mandos militares y el actual ministro Henry Sáenz Ramos pone en entredicho la independencia y neutralidad de la institución castrense.
Además, mientras las fronteras del país son cada vez más vulnerables al tráfico de drogas, armas y personas, el Ejército muestra una imagen débil, descoordinada y ausente. En zonas clave como Petén, Izabal y la frontera con México, los operativos de control son escasos o nulos, lo que alimenta las sospechas sobre un posible contubernio entre autoridades militares y grupos del crimen organizado.
Una institución secuestrada
El colapso funcional del Ejército no solo representa una amenaza para la seguridad nacional, sino también un síntoma del deterioro institucional que persiste en el país. En lugar de servir a la patria, varios de sus altos mandos parecen actuar como operadores políticos o como parte de redes de intereses económicos y familiares.
Mientras no se depure la cúpula castrense y se investiguen a fondo los vínculos oscuros que la sostienen, el Ejército de Guatemala seguirá siendo una estructura debilitada, desacreditada y cooptada, incapaz de cumplir su mandato constitucional.




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